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Iniciamos el recorrido por la puerta sur del Parque del Andarax, uno de los grandes pulmones verdes de la ciudad de Almería. Nada más entrar, encontramos a la derecha una zona de juegos infantiles (1), muy frecuentada por familias. Junto a ella se extiende un área destinada a pistas de agility y pipicán para perros (2), amplia y despejada, con menos vegetación debido a su uso recreativo y deportivo. Continuamos caminando hacia el norte y llegamos al Huerto Escolar (3), delimitado con postes de madera y cuerdas gruesas, donde se realizan actividades educativas y talleres de plantación. Unos metros más adelante nos adentramos en el Bosque de los Niños (4), un espacio simbólico en el que cada árbol lleva una placa con el nombre del colegio que lo plantó. Más arriba, hacia el sur del eje central del parque, se abre el Jardín Árabe, con su característico diseño de inspiración andalusí y frondosa vegetación. En el centro del parque encontramos el Templete de Música (5), rodeado de pérgolas y bancos, y junto a un edificio que alberga aseos públicos. Además, a lo largo del recorrido se localizan otros dos aseos, situados de forma equidistante hacia la zona sur. Avanzamos hasta el Jardín de Cactus (6), donde predominan las especies de ambientes áridos, y justo después encontramos el Poblado Columbífero (7), con estructuras adaptadas a las palomas que habitan el parque.
Seguimos nuestro itinerario hasta llegar a las pistas de petanca (8) y una nueva zona de juegos infantiles (9), ideales para disfrutar en grupo. Pocos metros más adelante aparece uno de los puntos más singulares del recorrido: el gran lago (10). Este espacio cuenta con un géiser central y un puente de madera que permite acceder a su parte interior. Desde allí se pueden observar diversas especies —ánades, tortugas y peces— que conviven en armonía en este ecosistema urbano. Continuamos hacia el extremo norte del parque. Frente a la puerta norte, ya en el exterior del recinto, encontramos una loma ajardinada con vegetación autóctona, juegos saludables (11) y otra área infantil (12). Desde la parte alta se disfruta un mirador orientado al este, con vistas al río Andarax y a la Vega de Allá, donde aún se conservan zonas de cultivo e invernaderos en el margen opuesto del cauce. El sendero sigue hacia el norte, hasta alcanzar una rotonda, punto donde iniciamos el camino de regreso hacia el sur. En este tramo bordeamos una zona exterior que alberga modernas pistas de skate al aire libre (13), muy concurridas por jóvenes deportistas. Volvemos a entrar en el recinto principal del parque, donde encontramos una agradable zona de merenderos y barbacoas (14), ideal para el descanso, y una última área de juegos infantiles (15), próxima a la puerta norte. Desde aquí completamos el regreso a la puerta sur, recorriendo el margen derecho del lago en sentido descendente por la vía principal. De este modo finalizamos un itinerario accesible, educativo y familiar que combina naturaleza, deporte y ocio en uno de los parques más emblemáticos de la capital almeriense.
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